FIESTA DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
Hoy la Liturgia ofrece a nuestra
veneración el Sacratísimo Corazón de Jesús, fuente de amor y misericordia
infinitos que nos mostró dando su vida por nosotros. La Misa hace resaltar dos
pensamientos principales: amor y reparación. En el Corazón de Cristo hay un
solo deseo, una sola inquietud: librar nuestras almas de la muerte y
alimentarnos con su propia vida, la Eucaristía (Intr.). Pero el amor inmenso de
Jesús no es comprendido, ni mucho menos correspondido, antes bien muchos le
desprecian y su divino Corazón tiene que sufrir oprobio y abandono. Busqué a
alguien que me consolase y no lo hallé. Cristo tiene sed de nuestro amor y
busca almas que reparen las afrentas que le causan los pecados de los hombres.
Tomemos su yugo sobre nosotros y aprendamos de El en el Santo Sacrificio y en
la Comunión a ser mansos y humildes de corazón.
Introito.— Los pensamientos de su corazón subsisten por toda la
serie de generaciones; para librar las almas de la muerte, y sustentarlas en tiempo
de hambre.
Salmo. Regocijaos, oh justos, en el
Señor; los rectos deben alabarle.
℣. Gloria al Padre…
Oración.— Oh Dios, que os habéis dignado concedernos
misericordiosamente infinitos tesoros de amor en el Corazón de vuestro Hijo,
herido por nuestros pecados; os ro- gamos nos otorguéis que rindiendo a Él el
devoto obsequio de nuestra piedad, cumplamos también el deber de la digna
satis- facción. Por el mismo Señor...
Epístola. Lectura del Bienaventurado Apóstol Pablo a los Efesios
(Eph. III, 8-19).—
Hermanos: A mí, el más inferior de
todos los santos se me dio esta gracia de anunciar en las naciones las riquezas
inescrutables de Cristo, y de iluminar a todos los hombres descubriéndoles la
dispensación del misterio que después de tantos siglos había estado en el
secreto de Dios, creador de todas las cosas. Con el fin de que por la Iglesia
se manifieste a los principados y potestades en los cielos la sabiduría de Dios
en los admirables y diferentes modos de su conducta, según el eterno designio,
que puso en ejecución por medio de Jesucristo nuestro Señor. Por quien median-
te su fe tenemos segura confianza y acceso libre a Dios. Por esta causa doblo
mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, el cual es el principio
y la cabeza de toda esta gran familia que está en el cielo y sobre la tierra.
Para que según las riquezas de su gloria os conceda por medio de su Espíritu,
el ser fortalecidos en virtud en el hombre interior. Y el que Cristo habite por
la fe en vuestros corazones, estando arraigados y cimentados en caridad. A fin
de que podáis comprender con todos los santos cuál sea la anchura, y longura,
la alteza y la profundidad de este misterio. Y conocer también aquel amor de
Cristo que sobrepuja a todo conocimiento y para que seáis plenamente colmados
de Dios.
Gradual.— El Señor es bondadoso y justo, por esto enseña a los
pecadores el camino.
℣. Conduce por la justicia a los
humildes, y mostrará sus sendas a los pacíficos. Aleluya, aleluya.
Tomad mi yugo sobre vosotros y
aprended de mí, que soy manso y humilde de Corazón, y hallaréis el reposo para
vuestras almas.
En las Misas votivas, después de la Septuagésima, omitidos el Allelúia y el
Verso siguiente, se dice:
Tracto.— El Señor es misericordioso y compasivo; tardo en
airarse, grande en misericordia.
℣. No estará perpetuamente enojado,
ni nos amenazará sin fin.
℣. No nos trató según nuestros
pecados, ni nos dio el castigo según nuestras iniquidades.
En el tiempo Pascual, omitidos el Gradual y el Tracto, se dice:
Aleluya, aleluya (Math. XI, 18-19).— Tomad mi yugo
sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de Corazón, y
hallaréis el reposo para vuestras almas. Aleluya.
℣. Venid a mí todos los que andáis
agobiados con trabajos y cargas, que yo os aliviaré. Aleluya.
Evangelio. Secuencia del Santo Evangelio según San Juan (Ioann.
XXXVII, 21-27)— En aquel tiempo: Los judíos, como era día de Parasceve o
preparación para que los cuerpos no quedasen en la cruz el sábado, que
cabalmente era aquél un sábado muy solemne, suplicaron a Pilato que se les
quebrasen las piernas a los crucificados, y los quitasen de allí. Vinieron,
pues, los soldados, y rompieron las piernas del primero y del otro que había
crucificado con Él.
Mas al llegar a Jesús, como le vieron
ya muerto, no le quebraron las piernas. Sino que uno de los soldados con la
lanza le abrió el costado, y al instante salió sangre y agua. Y quien lo vio es
el que lo asegura, y su testimonio es verdadero. Y él sabe que dice la verdad y
lo atestigua para que vos- otros también creáis. Pues estas cosas sucedieron en
cumplimiento de la Escritura: No le quebraréis ni un hueso. Y el otro lugar de
la Escritura que dice: Dirijan sus ojos a aquel a quien traspasaron.— Credo
Ofertorio.— Esperó mi corazón el insulto y la miseria, y aguardé a
quien conmigo se condoliese, y no lo hubo; busqué quien me consolase, y no le
hallé.
En tiempo Pascual y en las Misas votivas, se dice el Ofertorio siguiente:
Ofertorio.— No pedisteis holocaustos ni sacrificios de expiación. Yo
dije entonces: He aquí yo vengo. En el principio del libro está de mí escrito,
que debo yo cumplir vuestra voluntad. En ésta complací, Dios mío; vuestra ley
está en medio de mi corazón. Aleluya.
Secreta.— Os rogamos, Señor, que miréis a la inefable caridad del
Corazón de vuestro amado Hijo, a fin de que lo que ofrecemos sea un don acepto
y la expiación de nuestros delitos. Por el mismo Cristo...
PREFACIO DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
Se dice en todas las Misas al S. Corazón, cualquiera que sea el tiempo en
que se celebren; además, en todas las Misas que tengan conmemoración de esta
fiesta y no tengan prefacio propio.
En verdad es digno y sobre justo,
equitativo y saludable, que en todo tiempo y en todo lugar os demos gracias, oh
Señor santo, Padre omnipotente y eterno Dios: Que quisisteis que vuestro
Unigénito pendiente de la cruz fuera traspasado con la lanza del soldado, para
que, abierto el Corazón, sagrario de la divina munificencia, derramase nosotros
torrentes de compasión y de gracia, y aquel que jamás dejó de arder en amor,
fuera el descanso de los piadosos y el patente saludable refugio de los
penitentes. Y por lo mismo, con los Ángeles y Arcángeles, Tronos y
Dominaciones, y con toda la milicia celestial, cantamos el himno de vuestra
gloria diciendo sin cesar: Santo…
Comunión (Ioann XIX, 34).— Uno de los soldados con la lanza le abrió el costado, y
al instante salió sangre y agua.
En el tiempo Pascual y en las Misas votivas, se dice la siguiente Comunión:
Comunión (Ioann. VII, 37).— Si alguno tiene sed, venga a mí y
beba. Aleluya, aleluya.
Poscomunión.— Los santos misterios recibidos, nos comuniquen, Señor
Jesús, el divino fervor, con el cual, gustada la suavidad de vuestro dulcísimo
Corazón, aprendamos despreciar lo terreno y amar lo celestial. Vos que vivís y
reináis...
—R.P. Alfonso M. Gubinas O.S.B, Misal
de los fieles en latín y castellano.
• COMUNIÓN ESPIRITUAL, VERDADERA COMUNIÓN
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• ABOLICIÓN DEL SANTO SACRAFICIO DE LA MISA TRAS LA ABOMINACIÓN DESOLADORA (MT. Cap. XXIV, Vers. 15 - DANIEL Cap. VIII, Vers. 11) https://pioxiivacantisapostolicaesedis.blogspot.com/search/label/Abolici%C3%B3n%20%20Santa%20Misa%20Cat%C3%B3lica
ES DE FE CATÓLICA Y DIVINA QUE LA ASUNCIÓN NULA Y SIN EFECTO DE UN HEREJE A LA SEDE DE PEDRO, ES LA ABOMINACIÓN DESOLADORA (CUM EX APOSTOLATUS OFFICIO, S.S. PABLO IV) CONSUMADA DURANTE LA USURPACIÓN DE RONCALLI («JUAN XXIII») Y SUS SUCESORES:
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